En el mercado de los recambios, la precisión ya no es una ventaja: es un requisito.
Los profesionales que instalan pantallas para vehículos saben que incluso una pequeña desalineación
puede suponer horas de trabajo extra, piezas dañadas o reclamaciones innecesarias.
Las nuevas normas marcan la diferencia
En respuesta a esta realidad, Glavista ha optimizado su proceso de producción para integrar componentes que cumplen
con los requisitos de los fabricantes de equipos originales y aplicar un proceso de montaje que sigue los criterios de calidad de estos.
Este cambio no se basa en etiquetas, ubicaciones o proveedores, sino en la excelencia de los procesos y el rendimiento real.
¿Qué aporta esta mejora?
Ajuste perfecto:
los componentes que sujetan los sensores, las cámaras y los conectores encajan según lo previsto, sin desalineaciones.
Lo mismo se aplica a las molduras.
Mayor durabilidad:
menor riesgo de rotura durante la instalación o el uso.
Menos reclamaciones:
al encajar mejor y romperse menos, se reducen las devoluciones y el trabajo adicional.
Fiabilidad profesional:
menos imprevistos, menos reelaboraciones, más confianza en cada parabrisas.
Este avance sitúa a Glavista a la cabeza de los estándares exigidos por los fabricantes de vehículos,
ofreciendo un producto que facilita el trabajo diario de los instaladores de recambios.
Porque en Glavista, la calidad y la precisión están presentes en todos y cada uno de nuestros procesos.